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Café Norteño: Oro Puro

Publicado: Domingo, 27 de mayo de 2018  |  8:00 am
Gustavo García Vélez

Hubo que esperar la llegada de los antioqueños, que tumbando monte, fundando pueblos y sembrando café, revivieron la vía a Nóvita con la fundación de Argelia y El Cairo. A los “caucanos” les dio pereza fundar pueblos en las cordilleras.

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En el lapso en el que ocupó su emplazamiento original (151 años) en donde hoy está Pereira, Cartago fue epicentro de la conquista y colonización del Chocó. Un cartagüeño, Martín Bueno de Sancho, es considerado como el abanderado de esta expansión a las minas de oro chocoanas. El gobernador de Popayán, Jerónimo de Silva, ordena la colonización del Chocó, adelantándose con ello a los vecinos de Anserma, que no contaron con la suerte de ser los primeros en poblar tierras chocoanas, a pesar de haber insistido tanto.

Según informes, el gobernador de Popayán en 1605 ordenó al Capitán Cristóbal Quintero introducir los materiales necesarios en la explotación de las minas de oro. También autorizó a su sobrino Don Arias de Silva para que en compañía de 40 soldados fundara un Real de Minas. De Silva entró en las riberas del Tamaná que desemboca al Chocó y descubrió las minas que llaman de Sant Francisco de Nóvita. Solo en 1628, Martín Bueno de Sancho es autorizado por el Gobernador Juan Bermúdez de Castro quien se encontraba en Cartago tomando posesión de su cargo antes de proseguir su viaje hasta Popayán. Martín Bueno de Sancho, cepa de una de las más tradicionales familias cartagüeñas, estaba pues “en el lugar adecuado” cuando recibió el encargo que lo inmortalizó.

Nóvita tenía -36 años antes de 1791, cuando fue realizado el censo de ese año en la capital natural de nuestro Norte- el doble de habitantes que Cartago (contando todos los esclavos negros). Y esta vía a Nóvita es la que, aún, conduce a los municipios cafeteros que producen cafés especiales, que se están imponiendo en toda Colombia y comienzan a conquistar el mundo entero. Este es nuestro nuevo oro: Café Norteño, Oro Puro.

El “Café Bahareque” de la Cooperativa de Cafetaleros del Norte del Valle recibió el premio Medalla de Oro Monde Selection 2018. Es la primera vez que un café del Valle del Cauca recibe esta distinción. Es ‘el premio Oscar’ de la calidad en el mundo. Características como su aroma, textura, sabor y empaque lo hicieron merecedor de esta presea.

En su primera participación en este concurso y solo seis meses después de su lanzamiento,  Bahareque se impuso en la competencia con cafés tostados de todo el mundo, por sus atributos que reflejan el café que se produce en el Norte del Valle del Cauca y muestran que los cafés especiales son el camino a la caficultura del país.

El premio es otorgado por el Instituto Internacional de Calidad Monde Selection de Bélgica, con un exigente jurado internacional que realiza catas y pruebas totalmente independientes de productos procedentes de todo el planeta, para premiar a los mejores en categorías como alimentos, vinos y bebidas. Fue presentado entre los ganadores 2018 en la ceremonia World Quality Selections este 24 de mayo en Valencia, España.

Esta misma carretera es la que aún hoy se recorre y pasando al lado de Argelia, antes de Albán, está la partida hacia San José del Palmar y Nóvita. Ha sido una de las grandes frustraciones y otra de las mayores mentiras, pues aparecía pavimentada en documentos oficiales cuando era un camino de herradura, hasta los años 80´s del siglo 20, en que por fin fue asfaltada, pero solo hasta El Cairo. El tramo que va a Nóvita estaba esperando otra bonanza aurífera. Pues ya la tenemos: Café Bahareque.

Con el descubrimiento de minas de oro en el Chocó, los muy poderosos -y muy ambiciosos- latifundistas de Popayán, propendieron por su explotación, lo que estimuló el comercio con esta región no solo de alimentos, sino de esclavos (que también eran “mercancía”) traídos desde África hasta Cartagena y de allí a Cartago, centro negrero durante el siglo 18. Hasta los curas los compraban y vendían. Desde esta ciudad, las “mercancías” eran enviadas a Nóvita, el centro habitado más importante del Chocó durante muchos años.

El tránsito entre Cartago y Nóvita fue, pues, muy frecuente en la época de la Colonia. Francisco Zuluaga, en su libro “La Ciudad de los confines”, dice lo siguiente: “La riqueza demostrada por el Chocó atrajo mineros de todas las latitudes y, rápidamente, creció la demanda de productos indispensables para el sostenimiento de las minas: el aguardiente, el tabaco, la carne y algunos cereales, aparte de alguna cantidad de artículos suntuarios (…)”.

Señala Zuluaga que no solo esclavos se comercializaban en Cartago, sino que, por ser de tránsito obligado en la llamada “Carrera de Indias”, también lo eran los denominados productos de Castilla (vino, holanes, encajes, muselinas, percal, casimir, pañuelos, cotines, cintas de terciopelo, navajas, tijeras, agua de colonia, etc.) que venían de España. Pero también el oro, la quina, el cacao que salían para Europa.

A pesar de esto, no se conoce ninguna referencia de la preservación y, menos, del mantenimiento de alguna de esas “posadas” en el camino que iba de Cartago a Nóvita que, como hemos visto, fue de intenso tráfico en la época de la Colonia. Por la libertad otorgada a los esclavos, la explotación de las minas se abandonó y la selva volvió a cubrir esta vía.

Hubo que esperar la llegada de los antioqueños, quienes tumbando monte, fundando pueblos y sembrando café, revivieron desde comienzos del siglo 20 esta vía con la creación de los municipios de Argelia y El Cairo. Es que a los “caucanos” como que les dio pereza fundar pueblos en las cordilleras.

Café Bahareque se produce gracias al trabajo de 2.200 familias asociadas a Cafenorte en 12 municipios de los 18 de nuestro Norte, bajo un modelo justo y colaborativo en el que los caficultores reciben una compensación mayor que en el mercado tradicional, por contar con características destacadas y diferenciadas en cada microlote de café. Actualmente cuenta con certificaciones de calidad como Comercio Justo y UTZ, otorgados a los procesos que realiza la Cooperativa con sus asociados. Este proceso, sin lugar a dudas, revivirá la economía de esta parte de Colombia.

Nuestra futura Provincia del Norte ofrece unas características excepcionales para el cultivo del café: la confluencia de las cordilleras Central y Occidental, sus elevaciones de entre 1.300 y 2.100 metros sobre el nivel del mar, son ideales para cafés de alta calidad. Es por eso que desde Cafenorte se viene trabajando en llevar la caficultura de la región al resto del mundo, a través de la exportación de café en verde de especialidad con Café Bahareque Torra, Tatamá y Varietal.

Bahareque Torra es cultivado entre los 1.600 m.s.n.m. en el municipio de El Águila y en él resaltan sus notas frutales y cítricas que resultan muy atractivas en el mercado asiático. Bahareque Tatamá se cultiva en el municipio de El Cairo, es considerado un café de altura, por cultivarse a 1.900 m.s.n.m. Su aroma dulce, cuerpo medio y notas a frutos rojos, son un deleite para mercados de Europa y el sur de América. Bahareque Varietal es la oferta de cafés de variedad suprema, en él se encuentran cafés exóticos como el Geisha y el Bourbon, líderes en cafés de especialidad en el mundo y cafés de proceso como Honey y Natural, cuyo auge mundial los han convertido en uno de los más apetecidos en el mercado emergente. Cafenorte ya tiene caficultores modelo dedicados a la producción de cafés de proceso de alta calidad para responder a esta demanda.

Gustavo García Vélez 

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

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