Martes, 25 de julio de 2017
Temas de hoy
  • Cultura
  • Lectura
  • Servicio de salud
  • Supersalud
  • Narcotráfico


Lote-ría

Publicado: Domingo, 28 de mayo de 2017  |  10:57 am
Eduardo Cardona Mora

Le compraron a unas damas un lote ubicado en la carrera 9 con calle 10 por $650 millones en diciembre de 2015. Ocho meses después, dicho predio fue vendido a la alcaldía de Pereira por $2.200 millones para la construcción de una estación de policía.

Comparte

“Es de temer que la revolución, como Saturno, acabará devorando a sus propios hijos”. Esta frase utilizada por militantes de la revolución francesa ante el espectáculo de ver a sus propios líderes perder la cabeza en la guillotina, la tomo prestada para decir: es de temer que los hijos del cambio acabarán devorando a su líder y de paso a la ciudad.

Un informe de la Contraloría Municipal de Pereira, puso al descubierto el modus operandi empleado para desfalcar al municipio: todo comenzó cuando unos “visionarios” le compraron a unas damas un lote ubicado en la carrera 9 con calle 10 por $650 millones en diciembre de 2015. Ocho meses después, dicho predio fue vendido a la alcaldía de Pereira por $2.200 millones para la construcción de una estación de policía, lo que quiere decir que su valor aumentó en ese lapso un 238.5%. Ese tipo de suerte es lo que podemos denominar una LOTE-RÍA.

Ganar un premio gordo como estos, resulta imposible sin la participación de socios al interior del gobierno, solo de esta manera se explica que se contrate una firma bogotana avaluadora con menos de un año en el mercado, sin registro nacional de avaluadores y sin sede en Risaralda como exige la ley para que maquillara atributos del predio con relación a su estrato, ubicación y posibilidades de desarrollo que inflaran su precio. Era necesario un cómplice y no el IGAC para que en el momento de emplear el método comparativo que consiste en ponerle valor a un predio de acuerdo a su entorno y predios similares, se hiciera teniendo en cuenta propiedades fuera del área de estudio y predios que en nada coinciden con el avaluado. Por ese combo pagaron $42 millones. La defensa que por escrito presentó la alcaldía es tan ridícula como nada jurídica, argumentando que la Contraloría tiene “el síndrome de TRUMP” al acusar a la firma avaluadora por el hecho de ser foránea.

El alcalde está cosechando las consecuencias de haber ganado las elecciones pero haber perdido la alcaldía desde que repartió entre directorios la voluntad popular. Como lo dije en el artículo anterior (La revocatoria directa del alcalde), la solución no está en cambiar al alcalde sino en que el alcalde cambie. Quien lo reemplace tendría que llegar a administrar decisiones tomadas e irreversibles sin que pueda hacer mucho para mejorar las cosas. Gobernar en 2018 y 2019 años electorales, sería una tarea titánica. Adicional a esto, debe considerarse que de esos dos años de gobierno 10 meses se pierden por coincidir con la ley de garantías, lo que hará de ese periodo solo una palomita. Que un alcalde esté imposibilitado para contratar y disponer de cargos casi la mitad de su mandato permite concluir que es más dañino el remedio que la enfermedad. El Sr. alcalde puede evitar esto si se despabila e impide que los miembros de su “revolución” lo lleven a la guillotina y se ganen más lote-rías.

Eduardo Cardona Mora | El Diario

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.