Martes, 20 de noviembre de 2018
Temas de hoy
  • Personerías municipales
  • Valle del Cauca
  • Turismo
  • Cultura
  • Sistema Cable Aéreo


“LUALMA”

Publicado: Sábado, 03 de febrero de 2018  |  11:48 pm
Gustavo García Vélez

Todos los que sientan esta misma vocación de comunicador social, de expresar sus ideas intentando crear una opinión pública responsable y seria, deberían aprovechar el camino que abrió “Lualma” en estas páginas.

Comparte

Los herederos de la civilización occidental reaccionamos ante la muerte de manera distinta a como lo hacen en el extremo oriente. Mientras allá la reciben como la cosa más natural -por lo ineludible-, a nosotros en cambio nos cuesta trabajo esa aceptación. Todos hemos vivido estos momentos y por eso entiendo y comparto los sentimientos de mucho dolor íntimo por el que están pasando la esposa, las hijas y la nieta, además de sus otros familiares, de Luis Alberto Marín, a quien todos llamábamos simplemente con su seudónimo: “Lualma”.

Lo conocí hace muchos años cuando, saliendo apenas de la adolescencia, él decidió enfocar esa vocación que siempre tuvo de comunicador social por el lado de los escenarios teatrales y para ello creó un grupo que se dio a conocer con el montaje de obras conocidas, pero también de otras de su propia autoría. Recientemente y a raíz de mi artículo en el que protesté -y muy duro- por el intento de cambio de nombre que algunos tontos le querían dar a nuestro río, me contó que recordaba muy bien los versos de Juan de Castellanos, en donde se habló por primera vez de ese nombre ancestral “De la Vieja”, porque él había ofrecido al público una obra teatral sobre ese tema.

Años después, decidió meterse de lleno a las lides periodísticas y fue cofundador de la entidad que agrupa ese gremio. Creó una página web, siendo pionero en Cartago de esa nueva modalidad de presentar las noticias y allí también, en enero de 2009, me publicó un artículo en el que, de la misma manera airada, protesté por los insultos con los que un caleño trató a nuestra ciudad en el diario “El Espectador”. Y en su página web lo mantuvo por más de quince días. Fue, pues, solidario con mis reacciones ante los atentados en contra de nuestra ciudad.

Luego y siempre caminando hacia adelante, decidió estudiar derecho, aprovechando la facilidad de hacerlo en la misma Cartago con una facultad en esos momentos recientemente instalada. También en esta actividad estaba demostrando su talante y era visitante permanente de los juzgados ante los que litigaba.

Y aunque nuestras relaciones siempre fueron esporádicas, solo limitadas al ofrecimiento de espacio en su medio periodístico -que en el último par de años le acepté y por eso sale esta columna- siento que con su inesperado fallecimiento... como que se me averió el opinador. No encuentro hoy cómo expresar lo que significa su ausencia. Solo he podido escribir estos párrafos. Claro que hay otras consideraciones que se me vienen a la cabeza, como por ejemplo la creencia de que el alma no desaparece con la muerte. Pero por eso, por ser creencia y muy íntima, ese tema es mejor no menearlo. Ortega y Gasset decía que “Las ideas se tienen, en las creencias se está. Por eso, las ideas se discuten... las creencias no”.

Me parece, sí, que todos los que sientan esta misma vocación de comunicador social, de expresar sus ideas intentando crear una opinión pública responsable y seria, deberían aprovechar el camino que abrió “Lualma” en estas páginas. Pienso que es una infame perdedera de tiempo -como tal vez él mismo lo creyó- quedarse solamente como politólogo de cafetería o de banca de parque.

Gracias, “Lualma”.

Gustavo García Vélez | CiudadRegion

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

Anuncio
Anuncio