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¿Matecaña, Palestina... o Santa Ana?

Publicado: Domingo, 17 de junio de 2018  |  7:55 am
Gustavo García Vélez

Ni entrevistador ni entrevistados recordaron que, al lado de la RAP del Eje Cafetero, existe una pista en la que pueden aterrizar aviones de cuatro motores, monstruos que no lo podrán hacer nunca por falta de terrenos... ni en Matecaña ni en Palestina.

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Que pesar ver la decadencia del mejor periodista de Colombia. En la entrevista que Yamid Amat les hizo el pasado martes a los gobernadores de Risaralda y Caldas (faltó el de Quindío) con respecto a la creación de la RAP del Eje Cafetero y sus planes de desarrollo... eso se notó y de bulto.

Porque pasar de su antiguo estilo de entrevistador avezado buscando -con preguntas inteligentes- concretar acertadamente los temas y, con buenas maneras (como un sicólogo), llevar al entrevistado a casi desnudar su mente, para caer en lo que la Dávila aún acostumbra -a pesar del escándalo con el tal “Cartel del Anillo”, que le costó no solo el puesto, sino también el prestigio-... da lástima. Es como el comienzo del fin de una época que hizo historia en el periodismo colombiano.

El asunto -y los participantes- ameritaban otro tratamiento. Esa Colombia que se está asomando con la creación de las Regiones Administrativas de Planeación (ya van 4: Centro, Pacífica, Caribe y Eje Cafetero), es el nacimiento de la nueva era en la conducción de los destinos de nuestro país. Y es el momento de comenzar a explicarles a los ciudadanos qué es eso... y con qué se come.

Pero no. Durante todo el tiempo de la entrevista repitió la misma pregunta... y los gobernadores le contestaron con la misma respuesta, que el periodista no entendió (o prefirió practicar el “método Dávila”, que es ya un síndrome): los atarzanó, arrinconándolos y casi cogiéndolos del pescuezo, buscando inútilmente un titular. “¿Por qué no se dedican a construir un gran aeropuerto en Pereira, en vez de enterrar la plata en Palestina?”, les inquirió por lo menos diez veces.

Los pobres entrevistados intentaron plantearle otros problemas existentes en el Viejo Caldas y que ameritan -y necesitan- la unión de voluntades para resolverlos: orden público, medio ambiente (el Parque de los Nevados es algo trascendental), turismo, Paisaje Cultural Cafetero, vías transversales desde el Magdalena Medio hasta la Autopista del Café, etc., etc., etc.

El gobernador de Risaralda ladeaba todavía más la cabeza hacia su lado derecho (¿es godo?), gesto que llama la atención en todas las entrevistas que le hacen y que, a veces, produce el temor... de que se desplome por ese lado. Y el patriarca de Caldas, Guido Echeverri Piedrahita, insistía inútilmente en que ya hay “estudios técnicos” que reorientan el aeropuerto de Palestina.

Pero ninguno -ni entrevistador ni entrevistados- recordaron que, al lado de la RAP del Eje Cafetero, existe una pista en la que pueden aterrizar aviones de cuatro motores, monstruos que no lo podrán hacer nunca por física falta de terrenos... ni en Matecaña ni en Palestina. El de Pereira es un aeropuerto que parece un portaviones enclaustrado en medio de la ciudad. Y el que Manizales todavía sueña, es solo eso: un sueño, una mera maqueta... diseñada para descrestar con orgullos trasnochados.

Lo repito por enésima vez: el aeropuerto de Santa Ana puede ser el gran proyecto para la Región del Eje Cafetero, a la que por la historia, la geografía y las relaciones socio-culturales siempre hemos pertenecido (inclusive desde antes de la llegada de los españoles, porque fuimos también, como ellos, territorio de la tribu Quimbaya) aunque “por ahora” no figuremos en sus inventarios... como consecuencia de las torpezas cometidas con la creación de los departamentos a comienzos del siglo pasado.

Con la propiedad y administración compartidas por partes iguales entre Manizales, Armenia, Pereira y Cartago, es posible convertirlo en Aeropuerto Intercontinental de carga y de pasajeros, que reciba vuelos desde Europa, Asia, África y la Costa Oeste de Estados Unidos (California, que es la sexta economía mundial, por encima de naciones enteras) y lleven hasta allá nuestros productos agrícolas e industriales y los pasajeros, trayendo igualmente lo que requerimos. Y los aeropuertos existentes en esas tres ciudades pueden continuar con sus actuales vuelos domésticos; o internacionales, a destinos mucho más cercanos.

Que pesar. Se perdió esta oportunidad para abrir no solo ventanas... sino puertas. Y para sentar pedagogía cívica sobre lo que ya ordenan los nuevos tiempos: la creación de Regiones que reemplazarán a estos departamentos desuetos y que hacen ver a Colombia como una señora sesentona y jamona, que luce un ridículo vestidito de primera comunión de diez tallas menos. Pero vea pues. Ahora no solo sufrimos la dictadura de los tecnócratas chimbos, que también... la de los periodistas decadentes.

Coletilla 1: Hace unos pocos meses -cuando comenzó este proceso de creación de la RAP del Eje Cafetero- critiqué en esta misma página web el logotipo que mostraron: tres flechas, saliendo desde esas tres capitales hacia el centro. Dije que el mensaje era de enclaustramiento, egoísta, cuando las realidades dan la certeza de incluir en un futuro -ojalá cercano- tres Provincias de otros tantos departamentos distintos: nuestro Norte, con sus 18 municipios encabezados por Cartago; 10 municipios del norte del Tolima; y hasta el sur del Chocó. Ahora veo que lo cambiaron. Ah... bueno. El nuevo logo señala otra cosa: tres cabezas dirigidas hacia esos posibles -y deseables- nuevos socios de esta RAP; y también tres brazos abiertos, como invitando a los vecinos de esos tres puntos cardinales. Buen “cabezazo”.  

Coletilla 2: Ni para las elecciones del congreso, ni para la primera vuelta de las presidenciales, los candidatos que pidieron el voto de los colombianos -dizque para gobernarnos- dijeron ni mú sobre el tema del Ordenamiento Territorial, de la creación de Regiones y de Provincias. Y se supone que quieren solucionar los problemas de Colombia, entre los cuales el más viejo y que más ha incidido en el atraso de las periferias (de las Provincias) de este país... es el centralismo, manipulado por unos tecnócratas con “cursis” cursos de un fin de semana en universidades extranjeras. Hasta el momento de escribir esta columna, tampoco ninguno de los dos que quedaron para la segunda vuelta ha dicho nada sobre este asunto. ¿Cómo quieren cautivar a los provincianos abstencionistas o de voto en blanco que, sumados, somos mayoría? Con propuestas de este tenor... hasta lo pensaríamos, a pesar de la desconfianza que nos producen en el centro aterrizado sus gastadas pasiones, tan alejadas de las razones prácticas. Por eso vamos como vamos. Eh... Avemaría.

Coletilla 3: ¿De donde saca el noticiero nocturno de Telecafé la cifra del precio diario, en la Bolsa de Nueva York, de nuestro café? Es que 1.40 dólares la libra es mucho más de lo que todos los demás medios de comunicación nos afirman: que rara vez pasa de 1.20... y en la misma bolsa.

Gustavo García Vélez | CiudadRegion

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

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