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¿Nicolás, por qué no te largás?

Publicado: Domingo, 07 de mayo de 2017  |  12:59 am
Eduardo Cardona Mora

Se equivocan quienes consideran que este es un problema que no nos incumbe porque en una pelea de Páez con Santander y Bolívar unos políticos dibujaron una línea para significar que de Cúcuta para allá ya no se llamaba Colombia.

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¿Para qué es un presidente? Para dirigir una nación, su economía, sus relaciones internacionales, garantizar el monopolio de la fuerza pública, proteger sus fronteras, conservar la paz, garantizar la democracia, velar por la salud de sus ciudadanos y para proveer condiciones que permitan una vida digna donde un plato de comida no sea la lucha con la que empiece y termine el día un padre de familia. Nicolás no cumple ninguna de estas funciones y por el contrario conduce a Venezuela a un desastre humanitario de la mano de su trastornado gabinete.

Se equivocan quienes consideran que este es un problema que no nos incumbe porque en una pelea de Páez con Santander y Bolívar unos políticos dibujaron una línea para significar que de Cúcuta para allá ya no se llamaba Colombia. La solidaridad también aplica entre naciones, debería bastar ese principio humano para sentir como propia la tragedia venezolana, sin embargo, para los que no sea suficiente existen razones de interés nacional para desear la conjuración de su crisis.

Colombia es la más beneficiada si Venezuela recupera su democracia y la salud de su economía.

Por ejemplo: tener nuevamente de pie a ese gigante como socio que contribuya a la balanza comercial positiva (tener más exportaciones que importaciones), generaría más ingresos a nuestros empresarios y por contera se crearían más puestos de trabajo, se recuperaría el nivel de las divisas ( giros de colombianos residentes en Venezuela), que nutrían la economía de muchos hogares, se mitigarían los problemas de frontera como el contrabando y el narcotráfico y se normalizaría el comercio legal entre naciones del que viven miles de colombinos honestos.

Es un deber exigir al gobierno que continúe arreciando su artillería diplomática para que respaldados del liderazgo regional que ostenta Colombia se activen mecanismos de presión que contribuyan a la realización de elecciones, la liberación de presos políticos y a la apertura de canales humanitarios para calmar el hambre y proveer de medicinas a Venezuela. La reunión de mayo de cancilleres de la OEA es clave para encabezar la aplicación de la carta democrática interamericana que enrostre la condición de paria de Nicolás y su bandola, sancione el rompimiento del orden constitucional y de paso hacernos un favor: dejarle claro a los nostálgicos del chavismo que rondan la casa de Nariño que Colombia no es tierra fértil para el socialismo del siglo XXI.

El último delirio del tirano luego de cerrar el parlamento, criminalizar la oposición, juzgar civiles en cortes militares, matar jóvenes y reprimir protestas, ha sido convocar una constituyente en contra de ese retazo al que redujo “la mejor constitución del mundo”, brincándose el referéndum previo que la autorice. ¡Pero ese articulito es lo de menos!, la convocará y pretende elegir, ojalá no lo logre, sus miembros de sectores oficialistas con total desprecio por el principio democrático del voto universal, directo y secreto. ¿Nicolás, por qué no te largás y nos dejás en paz?

Eduardo Cardona Mora | El Diario

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

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