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No más amenazas

Publicado: Domingo, 23 de octubre de 2016  |  8:50 am
John Elvis Vera Suárez

Que la lucha por la vida y el diálogo social, debe continuar para que en Colombia se logre una democracia plena, con justicia social y en armonía con la naturaleza.

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Según Global Witness, después de Brasil y Filipinas, Colombia fue el tercer país con más asesinatos de ambientalistas en el 2015. Al menos 26 perdieron su propia vida por defender la de su territorio y sus gentes. 

A su vez la Organización Somos Defensores, asegura que en el primer semestre del presente año, han sido asesinados 33 defensores de derechos humanos en nuestro país y que 314 líderes y lideresas han sido agredidos de alguna manera. 

El departamento del Quindío y su “Ciudad Milagro” Armenia, no son ajenos a las amenazas contra quienes trabajan por su territorio, la paz y en defensa de los derechos humanos. La pretensión de acallar a quienes alzan su voz por su pueblo no es nuevo y dista mucho de terminar. 

Ante la arremetida actual de quienes desde las sombras pretenden amedrentar para que todos/as callemos y aceptemos sumisamente lo que quieren decidir otros, sobre nuestro entorno y hasta sobre nuestras propias vidas, once organizaciones ambientales y defensoras de los derechos humanos, reunidos en lo que han llamado la ‘Mesa Ciudadana del Quindío por la Defensa del Agua y el Territorio’, han elaborado una carta pública (Octubre 11/2016) dirigida al defensor del Pueblo a nivel nacional y al director de la Unidad Nacional de Protección, denunciando que han sido amenazados los/as ciudadanos/as “César Augusto Ramírez (encargado de la promoción y difusión de los derechos humanos), Hodwar Berrío, Maicol Martínez, Pastora Montilla Chicaíza y Luz Marina Hernández (Representantes de Víctimas y defensores de Derechos Humanos), por parte de la autodenominadas “AUC Gaitanistas y Urabeños”, acusándolos de “guerrilleros camuflados de defensores de derechos humanos” y declarándolos “objetivo militar”.

No sobra mencionar como lo hace la carta, que varios de los afectados por estas amenazas, fueron decididos promotores del sí en el plebiscito y estas fueron realizadas el 3 de octubre, un día después de realizado el mismo. 

Estoy seguro que aunque no hayamos sido llamados para respaldar dicha denuncia y apoyo a los defensores de la vida, somos muchos/as los quindianos/as y colombianos/as que acompañamos dicha misiva colmada de valor civil. 
Quienes no desean una “paz duradera y estable” en Colombia, seguirán disparando desde todos los flancos para que el pueblo no logre su anhelado sueño. Construir una sociedad tolerante e inclusiva después de decenas de años en guerra no es tarea fácil. 

Seguiremos insistiendo en que los conflictos socio-ambientales cada día afloraran más con este modelo económico que no cesa en su avasalladora marcha. Que la lucha por la vida y el diálogo social, debe continuar para que en Colombia se logre una democracia plena, con justicia social y en armonía con la naturaleza. 

John Elvis Vera Suárez / Crónica del Quindío

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

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