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Nuestra democracia virgen

Publicado: Domingo, 01 de abril de 2018  |  12:33 am
Gustavo García Vélez

A Jorge Eliécer Gaitán le aplicaron la misma medicina. Con Galán sucedió lo propio. Y con Álvaro Gómez. La pregunta que uno siempre se hace es qué habría pasado si a estos dirigentes asesinados por sus ideas los hubieran dejado ponerlas en práctica.

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Acaba de posesionarse para su tercer mandato presidencial el representante de las derechas chilenas, señor Piñeres. Y le entrega la figura actual más conspicua de las izquierdas de ese país, la señora Bachelet, quien también ya había ejercido ese mandato. Antes de comenzar el periodo presidencial que terminó, las cosas fueron al revés: él le traspasó el poder a ella. Y nada catastrófico sucedió, a pesar de ser ambos herederos: el uno, de Pinochet. Y la otra, de Allende. Esa democracia chilena es ejemplo, no solo para nuestra América Hispana, sino para todo el mundo.

En Colombia, en cambio, la nuestra sigue virgen. A comienzos del siglo 20, a Rafael Uribe Uribe le dio por decir que su partido liberal debía beber en las fuentes del socialismo... y por eso lo mataron. No obstante que socialismo nunca ha sido sinónimo de comunismo. En el primero se le da a cada uno según sus capacidades; y en el segundo, según sus necesidades.

A Jorge Eliécer Gaitán le aplicaron la misma medicina. Y dicen que fue orden de las derechas de ambos partidos. Porque pa´godos... algunos liberales. Con Galán sucedió lo propio. Y con Álvaro Gómez. La pregunta que uno siempre se hace es qué habría pasado si a estos dirigentes asesinados por sus ideas los hubieran dejado ponerlas en práctica. Seguramente nuestro país sería más maduro, porque los electores habrían aprendido que los diferentes no necesariamente son enemigos.

A mí no me gustaría ver a Petro como presidente de Colombia, pero no tanto por sus ideas, sino porque ya demostró que es un pésimo administrador. Y, además, su talante es de una soberbia tonta, que no sé porqué y de dónde le sale. Soberbio fue Carlos Lleras Restrepo, pero él sí tenía de dónde serlo (genio y figura…hasta la sepultura), aunque esa es una herencia que pesa mucho. Además, siempre demostró ser un excelente administrador: desde su paso por el Ministerio de Hacienda en el gobierno de Eduardo Santos hasta su mandato, que es recordado por todos los que siempre hemos militado en el llerismo.

De manera y razón que... ¿cuál es el miedo a Petro? De todas maneras no va a llegar a la presidencia -al menos por ahora-, porque no es todavía su momento; ni esta democracia virgen está acostumbrada a ensayar otras cosas. Y, por eso, demostraría que es un tipo inteligente asumiendo la actitud más lógica y que, a no dudarlo, le generaría otras miradas y las consecuentes adhesiones en un futuro: renunciar a su candidatura… y apoyar a quien no tiene el rechazo que él motiva.

Esta sería la jugada maestra que desenmascararía a las derechas de este país, que quieren mantener la virginidad impoluta de nuestra política, para poder así mantener también ellos las riendas de Colombia. Y se quedarían así sin el único argumento que los ha hecho ganadores: el miedo a otras ideas que no sean las suyas. Esa ha sido la única carta a la que han jugado... y que siguen jugando. Y que lo digan las encuestas, a pesar de que muy poquitos creen en ellas.

Pasando a otro tema (pero que también tiene que ver con la democracia en todo el mundo), la Contraloría General de la Nación ha dicho que se debe cambiar el actual sistema de reparto de las regalías, mediante el cual se pretende -como lo dijo el ex ministro de hacienda Echeverri- distribuir mejor esos dineros. Él acuñó una frase que ha hecho carrera con otro sentido, no el que el mencionado funcionario expresó: “distribuir la mermelada” en todo el país, esto es, lograr que los dineros públicos beneficien al mayor número de ciudadanos, que no necesariamente es mediante la compra de votos a los congresistas para que aprueben todas las propuestas del gobierno.   

Dice el Contralor General que la corrupción campea por todo el país y que son innumerables los “elefantes blancos”, empezados y nunca terminados, en muchos de los municipios. Y mientras ocurre este atroz desperdicio… las necesidades en salud, educación, techo y trabajo siguen en aumento.

En este sentido, me parece oportuno repetir lo dicho en uno de mis anteriores artículos sobre la conveniencia de la creación de las Provincias. O mejor, como lo expresó el doctor Lleras Restrepo en su semanario “Nueva Frontera”, después de las elecciones de abril de 1984 y que el diario “El Tiempo” resaltó en una nota en su página política, en la edición de mayo 8 del mismo año: “Reaparición Institucional de las antiguas Provincias”. Denominación más lógica, porque esta figura administrativa la heredamos de los españoles. Los departamentos son un concepto francés, ajeno a nuestras costumbres y que se adoptó después de la independencia de España, cuando todo lo que olía a ella era rechazado.

Dije aquí en ese entonces (apenas el año pasado, aunque llevo repitiéndolo hace más de 35, en cuanto medio de comunicación me lo ha permitido. La referida nota de “El Tiempo”, precisamente, hace alusión a un comunicado de prensa de nuestro movimiento político, respaldando la propuesta del doctor Lleras Restrepo, que nosotros ya habíamos puesto de primera en nuestro decálogo quince días antes, para las elecciones de ese mismo año):

“(...) Y si a esas provincias se les entregan recursos adicionales por más transferencias de regalías de la nación, otro futuro nos esperaría, porque serían empleados en solucionar agudos problemas intermunicipales. En nuestro caso, acueducto para varios municipios bajando agua pura de la Serranía de “Los Paraguas”; depósitos provinciales de basuras, con tratamiento de las mismas; garantizar la presencia y permanencia de un hospital de tercer nivel, que ni Cartago tiene, lo que obliga a los “paseos de la muerte”; universidad pública provincial equidistante -qué tal en Toro-; vías terciarias, que servirían no solo para sacar a los centros de consumo los productos agrícolas de las zonas de cultivo, sino para impulsar el turismo rural; bancos de maquinarias para la construcción y  el mantenimiento de esas mismas carreteras, etc., etc., etc. Muchos etcéteras (...)”.

Y en ese artículo para esta misma página web, terminé expresando: Además, se haría más difícil la corrupción, que hoy campea monda y lironda con esos mismos recursos… porque son entregados a cada municipio en particular”.

¿Cuál candidato presidencial le ha puesto -o le quiere poner- este cascabel al gato de la descentralización?

Gustavo García Vélez | CiudadRegion

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

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