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Pasado... y futuro

Publicado: Domingo, 29 de abril de 2018  |  10:11 am
Gustavo García Vélez

Estas cosas hacen que nos dediquemos a hablar de nuestro pasado, que fue prometedor, pero que la larga lista de ineptos e inescrupulosos alcaldes lo manchó. O de nuestro futuro, que si encuentra los dirigentes que lo hagan realidad, será digno y prometedor. Es que el presente ...

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Llegan a mi correo electrónico y escucho en varias tertulias, muy serios cuestionamientos a la situación de algunas entidades prestadoras de servicios públicos y, sobre todo, al silencio de los responsables del manejo de las mismas. Estas cosas vienen pasando desde hace tiempo y la verdad es que ya preocupan, porque los denunciantes parecen disponer de toda la información al respecto.

Por ejemplo: que nuestras Empresas Municipales -que tienen a su cargo los servicios públicos domiciliarios de acueducto, energía y alcantarillado- están en muy delicada situación. Hace varios años fueron intervenidas por la Superintendencia y, al parecer, eso no cambió en mucho la crisis por la que venían pasando. Que ya se decidió “vender” el departamento de energía (darlo en concesión, dicen), porque no se tienen los recursos para que funcione al derecho.

Pero lo feo de todo esto, es que parece ser que el nuevo “socio” sería “Electro-Caribe” y ahí sí... apague y vámonos. Porque si la cosa fuera con E.P.M., pues vaya y venga. Esta entidad ha demostrado que posee todo el músculo financiero y la tecnología de punta que requieren los tiempos modernos. Tiene inversiones en varios países latinoamericanos y esto es mucho decir. (Porque con los ahorros de los integrantes del sindicato... no nos alcanza para modernizarlas). Y, de aguinaldo ¿qué tal alumbrados decembrinos en Cartago -parecidos, aunque no iguales, claro- a los de Medellín?

Además, que el actual alumbrado público huele raro... lo mismo que el alcantarillado, cuyos recaudos por la prestación de esos servicios, en ambos casos, merecen por lo menos una de las tantas “investigaciones exhaustivas”. Que la salud tiende a meterse en problemas, porque la IPS municipal cayó en la “contratitis” y le está debiendo a raimundo y todo el mundo. Y -tras cotudo, con paperas- la EPS Barrios Unidos (que atiende a los favorecidos por el Sisbén), permanece hace rato sin un rumbo cierto y se ha pedido públicamente que se vaya de Cartago. Pero los responsables de solucionar estas situaciones... parecen autistas. No dicen ni mú. 

Que el aeropuerto “Santa Ana” acaba de iniciar otro de los tantos pajazos mentales en los que viene reincidiendo casi desde su génesis. Una empresa de aviación está anunciando vuelos a Bogotá y eso ya había sucedido con “Satena”, con unos excelentes aviones para treinta y tres pasajeros y con turbinas Rolls Royce. Y solo estuvo algunos meses, porque esas han sido soluciones de corto plazo, miopes. En uno de mis escasos viajes a la capital de la república, íbamos apenas once usuarios. Es el resultado de no tener la carga ni los pasajeros que sostengan la constancia de los vuelos. Estamos esperando, pues, que este nuevo “deleite” les produzca la etapa de la euforia, que los saque del periodo depresivo -hasta una nueva crisis- a quienes, al parecer... son bipolares.

Lo mejor para el aeropuerto, sería venderle un 25% a cada una de las capitales del Eje Cafetero y quedarnos con el otro cuarto. Propiedad y administración compartidas, que traiga dolientes con el poder político y económico, de los que carecemos. Y volverlo intercontinental de carga y de pasajeros, dejando que los vecinos continúen con los vuelos domésticos en sus aeródromos. Viajes desde Frankfurt (Alemania) o la costa oeste de Estados Unidos hasta Buenos Aires, por ejemplo, requieren de etapas técnicas y aquí los recibiríamos, con la carga y los pasajeros que traigan; y los mandaríamos repletos para destinos a los cuales no alcanzan a llegar los aviones que aterrizan en Matecaña, El Edén o La Nubia. Ni el de Palestina podría ser escala de esos inmensos aviones de cuatro motores.

En “Santa Ana”, en cambio, aterrizarían hasta transbordadores espaciales... pero parece que estamos esperando marcianos, como dice mi buen amigo el ex concejal de Cartago, abogado Juan Carlos Pérez Buitrago. (A propósito, Juanca se ha convertido, con su humor negro, en el “terror” de la diaria tertulia matutina de puros criollos, fatutos pentacartagüeños).

Todas estas cosas hacen que, “más mejor”, nos dediquemos a hablar de nuestro pasado, que fue muy promisorio, pero que la larga lista de ineptos e inescrupulosos alcaldes -varios de ellos con muy justas vacaciones en la cárcel- lo manchó. O de nuestro futuro, que si encuentra los dirigentes que lo hagan realidad, será igual a ese pasado: digno y prometedor. Es que este presente que estamos sufriendo solo produce, más que decepción... desinterés.

Y es toda una paradoja que ese futuro pueda reflejarse -mirarse- en el pasado. La Provincia del Quindío (que iba desde Zarzal a Chinchiná), de la cual fuimos capital a finales del siglo 19, podría revivir. Claro que con otra jurisdicción, restringida a los 18 municipios del norte de este departamento y con otro nombre, porque ese ya nos lo copiaron. ¿Qué tal Quimbaya-Robledo, síntesis de nuestras herencias? Pasado... y futuro.

Coletilla 1: En Pereira fundaron un nuevo partido político. Al menos, eso se deduce de la noticia difundida por Tele-Café la semana que pasó, en el noticiero de mediodía de TVA, ante la adhesión de un grupo minoritario de godos al candidato uribista. En efecto, en la pantalla se leyó que “Concervadores (así, con c) apoyan a fulano”. Asevero esto, porque en todos los minutos que duró la transmisión de ese hecho, no corrigieron el calificativo. Y entonces es cierto. Lo dicho: casi todos los dirigentes de la vecina ciudad sufren del síndrome de Zsa-Zsa. Con tal de ser los primeros... no les importa en qué, como expresó esa actriz gringa -húngara barata, le decían- de apellido Gabor, cuando apareció encabezando la lista de las peor vestidas de Hollywood.

Coletilla 2: El ruido de parlantes en las francachelas casi diarias y hasta las horas de la madrugada, además de los excrementos perrunos, tienen con el genio afuera y el pelo alborotado a los vecinos del parque del barrio “El Prado” de Cartago. Esto del ruido en nuestra ciudad se ha vuelto ya un problema de salud pública y por ninguna parte aparecen las autoridades encargadas de ponerle coto a estos abusos. Parece que el POT municipal autorizara que, en cada esquina... funcione una cantina.   

Coletilla 3: Aunque un columnista habitual expresa opiniones personales, tiene que ser también objetivo (al menos, debe intentarlo siempre) y por eso digo que no encuentro en el candidato uribista posiciones de extrema derecha. Al contrario, fachistas confesos como el ex procurador Ordóñez, el ex ministro Londoño, el primo de Pablo Escobar o el abogado que se entrevistó con el luego asesinado testigo contra el ex gobernador Ramos, lo calificaron en su momento como poco confiable para ellos por su ideología. Y en Petro, tampoco hallo propuestas de extrema izquierda, porque las suyas son simplemente una adecuación del mandato de nuestra Constitución Política, que ordena la intervención del Estado en la economía -Titulo XII, artículos 332 y siguientes-, tesis que por lo demás ha sido la del Partido Liberal desde las épocas de López Pumarejo. Lo que les pasa a ambos -y esto sí es muy grave-... es que los persigue el pasado. Al primero, el de su patrón (porque tiene su “marca de fábrica”), cuestionado y hasta investigado por sus estrechas relaciones con grupos paracos. Y al segundo, por su militancia guerrillera en el hoy extinguido M-19, movimiento que luego firmó la paz con el respectivo gobierno nacional y participó en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, al lado de los partidos tradicionales. Hablando de pasado... y futuro, el temor es que ese pasado de ellos se imponga y se atraviese en el futuro de toda Colombia. Que los extremos nos lleven al abismo. Por eso, el mejor camino es... el del medio.

Gustavo García Vélez 

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

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