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¿Qué esperaban?

Publicado: Sábado, 26 de agosto de 2017  |  10:52 pm
Alejandro Samper

¿En serio esperaban que al dejar las armas también abandonaran las mentiras y los engaños? Que lo hagan primero nuestros "honorables" líderes y dirigentes. Siempre es bueno comenzar con el ejemplo.

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En serio, ¿qué esperaban? ¿Que las Farc entregaran un informe en el que dieran sus cuentas en el exterior? ¿Mapas detallados para ubicar las caletas llenas de dólares? ¿Alijos de cocaína ocultos en las selvas? ¿Títulos de propiedades de apartamentos, casas, fincas o lotes? ¡Por favor! Había que ser muy ingenuo para creerlo.

Esa lista de bienes que la ahora guerrilla desmovilizada entregó al Gobierno, y que el fiscal general Néstor Humberto Martínez calificó de “irrelevante”, supuestamente sería un punto de partida para reparar a las víctimas. Pero se toparon con un inventario que parece hecho por las tropas rasas: unas escobas, unos pocillos plásticos, botas pantaneras, las fincas en las que solían reunirse (pero que no se saben si son o no de las Farc), algunos vehículos viejos… Incluso relacionaron unas intervenciones quirúrgicas de tipo vascular o urológico, como si la vena várice extirpada fuera fundamental para reparar a los afectados por las tomas guerrilleras.

Ese documento de 135 folios es tan candoroso, que los guerrilleros que lo redactaron incluyeron 3.753 kilómetros de infraestructura vial. Estaban tan acostumbrados a dominar, controlar y circular por ciertas carreteras que creyeron que eran de ellos. Como el niño que llega al parque y proclama como suyo un columpio solo porque se sentó en él primero.

¿De verdad esperaban algo más? ¿Las minas de coltán que controlan? ¿Las cabezas de ganado robadas? ¿Las piezas de oro dentales extraídas a la fuerza a algunas víctimas?

De qué se sorprenden. Las Farc se desmovilizaron para ingresar activamente a la vida política, y como tal se están comportando. Marrulleros, como muchos dirigentes, al sentir los pasos de la Fiscalía mueven sus propiedades, las ponen a nombre de testaferros, las ocultan, todo con el fin de presentarse como modestos personajes. Como si su lucha armada la hubieran hecho con las uñas.

Timochenko y su grupo solo hacen lo que han visto hacer una mil veces a otros influyentes miembros de la sociedad. ¿Acaso el exministro Andrés Felipe Arias no transfirió sus bienes a su esposa tan pronto comenzaron a investigarlo por Agro Ingreso Seguro? ¿Fue mera casualidad que César Fernando Mondragón, involucrado en la defraudación de cerca de $600 mil millones a los clientes de Estraval, traspasara un suntuoso apartamento de 3 millones de dólares justo cuando lo iban a capturar? ¿Por qué no son claras las declaraciones de renta de los jóvenes empresarios Tomás y Jerónimo Uribe? ¿Por qué son inconsistentes sus argumentos a la hora de defender sus humildes ingresos y su buena fortuna para los negocios de bienes raíces y zonas francas? ¿Por qué son los únicos recicladores y artesanos de caña flecha con suficiente capital para tener centros comerciales en Montería, Apartadó y Soledad?

Además, cuál es el chiste de declarar los billones de pesos que el fiscal Martínez dice que tienen. Al hacerlo, las Farc ponen en riesgo esos $39.688 millones que de manera legal les otorgará el Gobierno para arrancar con su partido político. Un dineral que pone a temblar a caudillos como el expresidente Álvaro Uribe y su cohorte, a Germán Vargas Lleras y sus secuaces, pues al igual que pasó con la venta del futbolista Neymar al PSG, se infla el mercado. O sea, aumentará el precio a la hora de comprar votos.

También esas fuentes de electores que solían ser Córdoba, Cesar, Sucre y la Guajira (en poder de los Ñoños y los Names), ahora se trasladarán al Cauca, Meta, Caquetá, Putumayo, Vichada y Chocó, enclaves de algunos frentes farianos.

Lo bueno del acuerdo de paz es que ya no tenemos a estos personajes echando bala, secuestrando, matando y aterrorizando poblaciones. Pero en la utopía de una Colombia sin guerrilla se hacen muchas ilusiones y se desean actos de contrición. ¿En serio esperaban que al dejar las armas también abandonaran las mentiras y los engaños? Que lo hagan primero nuestros "honorables" líderes y dirigentes. Siempre es bueno comenzar con el ejemplo.

Alejandro Samper | La Patria.

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.