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RAP del Eje Cafetero

Publicado: Domingo, 22 de abril de 2018  |  9:19 am
Gustavo García Vélez

¿Y qué pasará con Cartago, cuya sala de recibo -el Parque de Bolívar- está a escasas cuatro cuadras del río “De la Vieja”, en cuya margen derecha comienza la futura Región que se pretende crear? Cali, tan distante y tan distinta, queda en la “quinta con porra”, a más de 200 kilómetros... y a nuestras espaldas.

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Hace más de veinte años, los entonces candidatos a la alcaldía de Cartago se sometieron a un debate público para que los ciudadanos conocieran de sus propuestas. Una de las preguntas fue acerca de su opinión sobre Tribugá y qué harían en ese sentido. Ninguno dio pie con bola. Pero el más ridículo fue el que -queriendo dárselas de sabihondo, que por lo demás era su comportamiento habitual- dijo que esa palabra quería decir... “relación tributo-gasto”.

Hago mención a esta anécdota para poner de relieve el total desconocimiento que en ese entonces (y aún hasta ahora) tienen los habitantes del centro-occidente colombiano acerca de la construcción de un puerto marítimo en la Costa Pacífica, alterno al de Buenaventura y ubicado en jurisdicción del departamento del Chocó, en la bahía de Tribugá. Expertos en vías han descartado ya esa posibilidad, por la inmensa dificultad que representa cristalizar esa idea, sobre todo por las carreteras de acceso que traigan y lleven de y hasta ese hipotético puerto las toneladas de los productos de importación y exportación.

Y este argumento fue uno de los esgrimidos por los dos únicos diputados de la Asamblea de Risaralda que votaron negativamente la autorización para que este departamento haga parte, junto con Caldas y Quindío -cuyas asambleas ya dieron ese visto bueno- de la Región Administrativa de Planeación (R.A.P.) del Eje Cafetero.

Estos militantes de “Cambio Radical” expresaron que el futuro del centro-occidente es con la Región Pacífico, que lidera Cali, a casi 250 kilómetros de Pereira. Y entonces, pregunto: ¿por qué proponen otra vez ese puerto, que sin duda le quitaría importancia al de Buenaventura, la niña mimada de esa otra Región? O es que están creyendo que allá apoyarían a la competencia -y tan cercana- para exportar e importar.

Conductas como la de los dos diputados me recuerdan a los conversos moros y judíos en España, que tenían comportamientos extravagantes para demostrar su nuevo credo cristiano y hasta se apellidaban con nombres que tenían relación con su nueva fe: Santamaría, Ángel, Misas, Cristo, Samper (San Pedro) y otros más. Pero los cristianos también cambiaron de bando: muladíes les decían a los “voltiarepas” que se pasaron al islam. Porque no de otra manera se puede explicar que algunos ahora renieguen hasta de sus ancestros paisas, quemándole incienso a otra cultura... tan distinta y distante.

Y más, existiendo la posibilidad de estimular la creación de Provincias, entre ellas la del sur del Chocó (donde queda Tribugá) que, junto con la que integraría a los 18 municipios del norte del actual Valle del Cauca, liderados por Cartago; y la que aglutine a 10 del extremo norte del Tolima, bien podrían ingresar -ojalá más pronto que tarde- a esa nueva Región del Eje Cafetero.

Hace casi dos años, la Eco-Región que orienta el catedrático de la Universidad Tecnológica de Pereira, Oscar Arango Gaviria -y que tiene esa misma jurisdicción, excepto la parte del Chocó-, programó un foro con expositores de Caldas, Quindío y Risaralda, para hablar de estos temas, al que fui invitado. Allí esbocé cual debería ser en mi opinión (y en la de muchos cartagüeños) el futuro de nuestra ciudad y de sus municipios vecinos, que es el que menciono en el párrafo anterior.

Pero mi sorpresa fue la de oir a uno de los pereiranos (no sé si raizal o recién llegado) proponer lo mismo que ahora alegan los diputados que no estuvieron de acuerdo con que los tres departamentos, que conformaron el antiguo Caldas, busquen nuevamente juntos su progreso. Este expositor -exponente, prototipo de los conversos- me contestó con tonta altanería, cuando le pregunté públicamente en ese foro que si no sería mejor, entonces, buscar la unión con Antioquia: “que ellos se vayan con otros... con el Tolima”, fue su destemplada respuesta.

Y su argumento fue que los proyectos que se presentaran por el Eje Cafetero serían para ellos nada más que una lista de mercado, porque -dijo- los antioqueños son muy tragones. Creo recordar que le manifesté que en Cali no se quedaban atrás (de lo cual soy víctima, como cartagüeño) y quién nos podría asegurar que estas propuestas no fueran consideradas allá también... como si estuviéramos pidiendo el condumio quincenal. El tiempo me dio la razón: hoy Caldas, Quindío y Risaralda están juntos y con Antioquia en uno de los O.C.A.D. -Órgano Colegiado de Administración y Decisión-, que deciden el destino final de las regalías transferidas del presupuesto nacional y que son como los organismos previos a la constitución de una región en Colombia, de acuerdo con la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (L.O.O.T.). Aquí “no hay tutía”. Debemos buscar nuestro norte... mirando pal´norte.

En el fin de semana que pasó, la Asamblea de Risaralda dio la autorización -por abrumadora mayoría, pues solo votaron en contra los dos diputados de Cambio Radical- para que el vecino departamento haga parte de la R.A.P. del Eje Cafetero, junto con Caldas y Quindío. Es esta la tercera en establecerse. Hace apenas unos meses fue conformada la de la Región Caribe. Estamos, pues (como lo dije en artículo anterior, refiriéndome a esta última)... “Con ritmo de RAP”.

Y la pregunta obvia que nos hacemos es: ¿y qué pasará con Cartago, cuya sala de recibo -el Parque de Bolívar- está a escasas cuatro cuadras, 400 metros del río “De la Vieja”, en cuya margen derecha comienza no solo otro municipio (Pereira) sino la futura Región que se pretende crear? Es que Cali, que es tan distante y tan distinta, queda en la “quinta con porra”, en la p.m., a más de 200 kilómetros... y a nuestras espaldas.

Qué vaina, ole, que aquí estemos a merced... de los bipolares y de los autistas. No entienden de esto y ni rajan ni prestan el hacha.

Coletilla 1: En lo que RCN llamó “El Gran Debate” -que no lo fue tanto-, a Humberto De la Calle no le dieron la oportunidad de responder a la fake new (falsa noticia) del candidato uribista, quien lo acusó de haberle entregado la zona rural del país a las farc. Fue su torpe respuesta a la afirmación del candidato liberal de que la propuesta de este contrincante sobre el agro se parece mucho a “agro ingreso seguro”, por el cual un anterior “uribito” -que parece su gemelo perfecto- está detenido en Estados Unidos, esperando su extradición a Colombia para que cumpla la sentencia por sus delitos. No sorprende esta falsa acusación. Ese fue el mismo método empleado por ellos en el plebiscito, como lo denunció públicamente uno de sus propios dirigentes. Y, a pesar de esa sucia campaña, solo obtuvieron un 0.42 % de mayoría sobre el “sí”. El candidato de Uribe demostró con esa fake new... que tiene la “marca de fábrica” de su patrón. ¿Y también RCN?

Coletilla 2: Álvarez Gardeazábal está gestionando una nueva edición de “Geografía e Historia de la Provincia del Quindío” -cuya capital fue Cartago-, texto para escolares escrito por el cartagüeñísimo Heliodoro Peña Piñeiro y publicado en 1892 por la imprenta departamental de Popayán. Su interés nació como consecuencia de la lectura de mi columna de la semana pasada, en la que ese fue el tema. Como sé de su terquedad aragonesa (en la Comunidad Autónoma de Aragón -España- queda Alcañiz, con el mismo nombre de su terruño cerca a Tuluá, en donde parió varias de sus obras)... no dudo que encuentre la entidad que financie esa reedición.

Gustavo García Vélez | CiudadRegion.com

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

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