Miércoles, 22 de noviembre de 2017
Temas de hoy
  • Sisben
  • Recuperación de vías
  • Agricultura
  • Río De la Vieja
  • Aeropuerto Santa Ana


“¿SÍ... PERO NO?”

Publicado: Domingo, 15 de octubre de 2017  |  12:09 am
Gustavo García Vélez

Nuestra Provincia Norteña debe ponerse las pilas, porque está en juego el futuro: nos quedamos aquí... “o nos vamos pa´otra parte”.

Comparte

Se van pareciendo -y bastante- los comportamientos de dos personajes que, por estos días, han mojado mucha prensa, nacional e internacional. Me refiero a Carles Puig “no-sé-qué´”, presidente del gobierno autónomo de la Comunidad Catalana y al precandidato presidencial de Colombia, Germán Vargas Lleras.

Veamos. El primero de los nombrados ha asumido una actitud que ya raya con la caricatura, porque después de semanas y hasta meses de cantaleta, amenazando con declarar la independencia de esa parte de España y convertirla en una república soberana... salió con un chorro de babas. Porque no de otra manera se puede calificar su decisión final de hacer público ese “grito de independencia”, pero aplazar su ejecución. Y por ese comportamiento se está quedando con el pecado y sin el género, sin la soga y sin el ternero (para emplear esos aforismos de nuestros mayores), porque ya ha sido calificado como traidor por el ala más extrema de los independentistas.

Esto obligó al presidente del gobierno español a preguntarle públicamente que dijera al fin qué: se va... o se queda. Porque se parece a esos circos pobres, que se despiden prácticamente desde que llegan y con rebaja en los precios de las entradas. Muy en la grande se metió don Carles, porque si dice que sí, es posible que lo detengan ya que viola la Constitución española y la ley penal al declarase en rebeldía. Y si responde que no, pues queda como el más grande mentiroso (calentador, faltón, se dice en nuestro país) que haya parido España. Y, de contera, con la actitud caricaturesca del niñito que no se quería tomar el purgante y al embutírselo la mamá a la brava, dijo que “y ahora por la pica no ensucio, no ensucio y no ensucio”.

Claro que este berrinche -no obstante que solo votó el 43% de los catalanes, lo que podría indicar que el señor Puig “no-sé-qué” no les produce ni frío ni calor a la mayoría- es síntoma de que sí hay que modificar en la Constitución española de 1978 (que es ejemplo mundial en este tema del ordenamiento territorial) las normas que crearon las 17 comunidades autónomas, dándoles una autonomía que les negó la dictadura de Francisco Franco, quien siempre fue en contravía de los tradicionales derechos forales que muchas de esas regiones tenían desde épocas casi prehistóricas, entre ellos, los vascos y los catalanes. Uno encuentra en el mapa político-administrativo de España unas como “zonas exclusivas” enclavadas dentro de una comunidad autónoma, pero que pertenecen a la vecina, lo que indica que no solo la economía marca la pauta en la conformación de las entidades territoriales. También la historia. Y ya los partidos políticos españoles con ámbito en toda esa nación han empezado a manifestar este propósito: modificar las reglas del juego en lo que toca con las autonomías, dándoles mayores recursos que, al final de las cuentas, es la cantaleta catalana. Los vascos tienen esa gabela... y por eso están tan calladitos.

Esos enclaves ajenos en entidades territoriales distintas que menciono en el anterior párrafo, son como si, por ejemplo, Supía -hoy en el departamento de Caldas- perteneciera todavía a la jurisdicción de Cartago, por el solo hecho de que sus dueños en la Colonia fueron ciudadanos de mi ciudad. O que la catedral de Pereira fuera coto privado de los descendientes de Don Miguel De la Yuste, Tesorero de Caja Real cuando Cartago quedaba allá y cuyos huesos seguramente son unos de los varios encontrados en la cripta de ese templo, luego del terremoto de 1999 y por cuyo descubrimiento los historiadores pereiranos de hogaño hicieron tamaño escándalo nacional. Solo les faltó decir que eran los de Adán y Eva y de sus hijos... y que allá quedaba el paraíso terrenal.

Toca estar pendientes de esas decisiones, porque en Colombia también estamos en esa disyuntiva. Precisamente, este jueves 19 se protocoliza en Barranquilla la Región Caribe, con la presencia de todos los gobernadores de esa parte de nuestro país, acto que será a no dudarlo como el comienzo de otra era en el gobierno de las diferentes regiones que conforman nuestra nacionalidad.

Nuestra Provincia Norteña con mayor razón debe ponerse las pilas, porque está en juego el futuro: o nos quedamos aquí... “o nos vamos pa´otra parte”. Ya el Eje Cafetero (que nos queda allí no más, a cuatro cuadras) y Antioquia (de donde proviene el ancestro de la mayoría de los habitantes de los 18 municipios norteños) están trabajando juntos en uno de los O.C.A.D. -Órgano Colegiado de Administración y Decisión-, que deciden el destino final de las regalías transferidas del presupuesto nacional y que son como los organismos previos a la constitución de una región en Colombia, de acuerdo con la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (L.O.O.T.). Aquí “no hay tutía”. Debemos buscar nuestro norte... mirando pal´norte.

Y el otro personaje, ex vicepresidente de Colombia por tres largos y muy promocionados años, Germán Vargas Lleras, también ha estado “ni quizá, ni que sí... ni que no” con respecto a un asunto que no es solo el más importante para este gobierno, sino para la inmensa mayoría de los colombianos, como lo es la implementación de los acuerdos de paz de La Habana.

Porque no se entiende que, después de haber disfrutado de las “mieles del poder” (que seguramente le rendirán votos en su aspiración a ser el próximo presidente), haya ordenado a sus conmilitones retirarse de las sesiones del Congreso en donde, precisamente, se debaten las leyes reglamentarias de ese proceso. No le ha servido la “nueva” actitud del Fiscal General de la Nación, quien parece haber entrado en razón. Y no creo, como lo dijo el abogado de las farc, que este “estaba mal informado”. Lo que pasa es que ya entendió lo que le va pierna arriba.

“Sí... pero no” es una postura que no creo, a la larga, le produzca el respaldo de la mayoría de los colombianos en su ambición de ser el siguiente habitante de la Casa de Nariño por cuatro años. Es que se le nota el oportunismo, tratando de quitarle votos a la extrema derecha, que ha hecho lo mismo: con actitudes “cizañeras” alcanzaron a ser mayoría, aunque deleznable (apenas del 0.43 %) en el plebiscito del año pasado.

Coletilla.- ¿Sabía usted que Germán Vargas Lleras tiene ancestro cartagüeño, por la línea genética de su padre? Pues sí. Este es el resultado de la muy rigurosa investigación hecha hace varios años por una integrante de la Asociación de Genealogistas de Antioquia, Doña Luz Helena Messa de Duque (mi pariente lejana, doble y hasta triple prima), quien como tal tuvo acceso a documentos que reposan en los Archivos Históricos de Cartago y de otras ciudades colombianas. Y en la época en que no existía la facilidad de hoy: ingresar a la página web familysearch.com. La historia es esta: Rosa Sanzena López De la Parra, hermana de Sebastián -el constructor de la Casa del Virrey de Cartago, quien después se cambió el apellido por el de Marisancena-, se casó con el ciudadano payanés Don Félix De Castro. Uno de los hijos de ambos, Francisco Javier -quien se fue para el Tolima y es considerado como el fundador de Chaparral, pues en 1827 dona terrenos para reconstruirlo después de un asolador terremoto- tuvo a Casimira, esta a Marco Aurelio Iriarte, este a Francisca Lucía quien casó con Ricardo Vargas Cheyne, padre de Germán Vargas Espinosa, el papá de Vargas Lleras. Y lo dijo Luz Helena, que tiene todo el rigor investigativo de los buenos genealogistas... quien también desciende de la misma Rosa Sanzena y cuyos antepasados hace mucho tiempo se fueron para Medellín. Y también el animador de televisión ya fallecido, “Pacheco”, tenía el mismo ancestro. Vea pues.

Gustavo García Vélez

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.