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El socavón de Macías

Publicado: Domingo, 19 de agosto de 2018  |  8:07 am
Gustavo García Vélez

Este señor, que calificó al gobierno de Santos como un socavón, logró hundir en una profunda cueva las posibilidades de su candidato a la Contraloría. Creó su propio hueco... en el que les quedaron enterradas las esperanzas de volver a gobernar con perrero. No les alcanza el pelo pa´moña.

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Decían los abuelos que no hay que ensillar antes de traer la bestia y que las cuentas deben ser claras y el chocolate espeso. Ignoro si los antepasados de los militantes del partido del nuevo presidente practicaron estas máximas -o al menos las conocieron-, pero la verdad es que sus descendientes se han comportado como unos perfectos “culiprontos”, lo que más que un defecto ridículo... es una completa falta de madurez.

La opinión pública de nuestro país se enteró por “Noticias Uno” de la reunión que, luego de la posesión presidencial, realizaron los integrantes de ese partido, con su jefe al frente comiendo empanada. Lo que se vio y oyó fue (como ya lo dijo alguien) un temible aquelarre... con brujas incluidas. La cara de la Cabal y los ojos de la Valencia ameritan este calificativo. Y alcanzó a asustar a los que han querido siempre que el equilibrio se restablezca.

Afortunadamente, hasta la misma naturaleza logra esa armonía. Y en política se impone el realismo, como ocurrió en la semana que pasó. Esa francachela se convirtió en la primera derrota del uribismo -y parece que no va a ser la última-, porque los esfuerzos para que su candidato a la Contraloría fuera el escogido por los demás partidos, quedó solo en la renuncia de ese señor (no se sabe si voluntaria o forzada por su patrón) ante la tozuda realidad: ninguno de los otros partidos con representación en el congreso de la República le paró bolas.  

Estas pueden ser las consecuencias del estúpido discurso del nuevo presidente del Senado. Lleno de inexactitudes pero, especialmente, inoportuno, lo único que logró ese vómito fue la reacción inconforme de los demás partidos. Este señor, que calificó al gobierno de Santos como un socavón, logró hundir en una profunda cueva las posibilidades de su candidato a la Contraloría. Creó su propio hueco... en el que les quedaron enterradas las esperanzas de volver a gobernar con perrero. Sus cuentas alegres no les dieron para obtener los votos con los que soñaron. Por eso no les alcanza el pelo pa´moña. El “calor de horqueta” que cundió después del triunfo en las pasadas elecciones, se apagó con este baldado de agua fría que les bajó la calentura.

Lo que sí causa asombro, por lo inexplicable, es la actitud del jefe del liberalismo. Mientras aceptaba reunirse con Uribe (a quien, a gritos, ya había calificado como mentiroso) y con el desteñido Pastrana, dizque para facilitarle las cosas al nuevo presidente, toda la bancada liberal -toditica- desatendió la invitación para visitar la Casa de Nariño a conversar con el nuevo inquilino. ¿Esta rebelión qué significa... o con qué se come?

Pero no nos da extrañeza la nueva política de los conservadores: por meses y durante toda la campaña, el expresidente godo calificó a sus correligionarios de “enmermelados”, entregados a Santos. Y ahora estos mismos han nombrado a quien así los insultó como jefe de ese partido. La política del camaleón ha sido, durante casi toda su existencia, el norte de los godos. Vamos a ver si con él mantienen la mermelada... a la que siempre han estado tan acostumbrados, tan engolosinados. Y por la que han sobrevivido.

Pero lo mejor de la semana ha sido la increíble “muñeca” de Vargas Lleras. Después del desplante del ahora presidente -que ni siquiera le contestó el gesto, pasada la primera vuelta, de enviarle su propio programa de gobierno, 25 documentos muy bien estudiados- está encabezando el “tatequieto” que los perdedores han decidido plantear como estrategia en el congreso. “Un momentico” es la acertada maniobra que Cambio Radical, la U y hasta el Partido Liberal (que parece quererse zafar de la coyunda de Gaviria) están practicando.

Y de alquilar balcón serán los debates en el congreso para decidir entre la propuesta de reforma tributaria de este gobierno (que se parece ya mucho al corporativismo del dictador Franco en España), favoreciendo a las grandes empresas, que son obviamente propiedad de los más ricos... o la que propone Cambio Radical -con proyecto ya radicado- que busca acabar con los privilegios de las altas pensiones y no pasarle la carga del Estado a las clases medias y populares.

Coletilla 1: La semana pasada publiqué un artículo escrito por mí en la década de los 80´s y que hace relación a la conquista del Cosmos. Fue el lanzamiento de un artefacto -“Magallanes”- al planeta Venus y me pareció oportuno ante el anuncio de la Nasa del envío de una sonda espacial al Sol, para reanudar esas investigaciones. Con humor, expresé al final que deberíamos conformar un grupo de aficionados a la astronomía para que, en pleno Parque de Bolívar y por la noche, miráramos con telescopios al firmamento. Y vea pues. Acabo de oir que en el desierto de La Tatacoa (Huila) están en las mismas. Inclusive, parece que tratarán de ganar un récord Guiness con el mayor número de personas mirando p´arriba. Lástima que aquí casi todos solo quieren seguir... “mirando pa´l zarzo”. Es que ni siquiera ven más allá de su propia nariz.

Coletilla 2: Y hablando de astronomía, sorprende también que esta no sea una materia de estudio en el bachillerato. Enseñaría humildad, porque las increíbles dimensiones del universo casi aplastan nuestro entendimiento. Por ejemplo: una de las estrellas de la constelación Orión, que se destaca a simple vista y sin necesidad de telescopios, es Betelgeuse, ubicada en uno de sus cuatro extremos. Su tamaño es igual al diámetro de la órbita de Plutón, el planeta más lejano del sistema solar. Y la vemos como un puntico. Nuestra Vía Láctea es apenas una de los cientos de miles de constelaciones y esa estrella que llamamos Sol es también otro destello casi invisible en ese “barrio” nuestro -la mancha de leche que también se puede detectar con nuestros propios ojos- que contiene otros cientos de miles de sistemas solares parecidos al nuestro. Y aquí todavía hay quienes se matan... por tener el carro del año. Se les recomienda a los dirigentes -o que crean serlo- darse una “entrenadita” pensando en estas magnitudes, a ver si así señalan caminos ambiciosos para el futuro de Cartago y de todo nuestro Norte. ¿O siempre nos vamos a quedar solamente... tapando huecos?

Gustavo García Vélez | CiudadRegion.com

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

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