Lunes, 23 de abril de 2018
Temas de hoy
  • Invierno
  • Educación superior
  • Educación
  • Norte del Valle
  • Secuestro


También haremos parte

Publicado: Domingo, 17 de diciembre de 2017  |  1:57 am
Gustavo García Vélez

¿Cómo es posible que nadie de nuestro Norte, ni un alcalde, ni un concejal, ni siquiera uno de esos aspirantes a ser elegidos en marzo próximo, haya asistido -al menos como observador- a esta cumbre, en la que se están planteando soluciones a problemas que también son nuestros?

Comparte

Los medios de comunicación del centro-occidente colombiano (incluyendo, claro, esta página web y el noticiero de Tele-Café-) anunciaron en el transcurso de la semana que pasó acerca de la nueva reunión de los gobernadores de Caldas, Quindío y Risaralda, con miras a continuar dando los pasos iniciales para la conformación de la Región Autónoma de Planeación -R.A.P.- del Eje Cafetero.

Este encuentro, celebrado en Pereira -el anterior fue en Armenia-, es la primera réplica del que ocurrió hace apenas un par de meses en Barranquilla, en donde se le dio inicio oficial a la R.A.P. del Caribe, que ya había sido aprobada por la Comisión de Ordenamiento Territorial del senado de la república, tal cual ordena la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (L.O.O.T.); y todo así lo indica, continuarán en el resto del país, como una de las mejores maneras de darle nuevo y vigoroso impulso a la descentralización política, administrativa y fiscal, que ha estado prácticamente paralizada en los últimos años, por obra y gracia del centralismo bogotano.

Los señores (señorones) gobernadores anunciaron algunos de los temas que los unen. El de Caldas, Guido Echeverri Piedrahita, manifestó que “en estos debates académicos queremos llenarnos de razones para continuar en esta tarea (...) es una propuesta que le conviene a los tres departamentos”. Por su parte el sacerdote Carlos Eduardo Osorio Buriticá, primer mandatario del Quindío, expresó que: “nosotros hemos tenido varias formas de integración, nuestro canal regional de televisión, nuestras vías hoy de doble carril, pero ahora necesitamos más como región (...) tenemos los mismos ancestros, la misma lengua, mismos problemas, mismo origen, mismas dificultades para enfrentar, mismos retos”. Y el de Risaralda, Sigifredo Salazar Osorio, dijo: “aquí hay unos temas en los cuales tenemos que trabajar: medio ambiente, seguridad, turismo, defensa de nuestras vías”.

Y habría que agregar el tema de nuestros aeropuertos: el de “Santa Ana” podría convertirse en intercontinental de carga y de pasajeros, con propiedad y administración compartida por partes iguales entre los tres departamentos y el municipio de Cartago. Un vuelo desde Alemania a Buenos Aires necesita una escala técnica, al igual que desde la costa oeste de Estados Unidos a Santiago de Chile. Y como esos aviones son unos monstruos de cuatro motores, también requieren una pista lo suficientemente larga para aterrizar. Los aprovecharíamos para exportar nuestros productos y traer lo que necesitemos.

Dije en párrafo anterior que estos mandatarios son unos señorones, porque esa es la imagen que reflejan en su aspecto físico pero, en especial, en sus comportamientos pasados y presentes. Don Guido tiene el talante de uno de esos patriarcas fundadores de pueblos en lo que, antes de ellos, era un verdadero tapón de selvas tupidas. En la foto oficial del encuentro, publicada en esta página web... salió hasta con “aureola”. El padre Carlos Eduardo ni se diga: ganó con la propuesta de desmantelar los nidos de corrupción en que habían convertido al Quindío... y lo está logrando. Y Sigifredo, el de Risaralda, es un líder nato, que pasó de ser un dirigente comunal a constituirse en gobernador, en una etapa especial de su departamento.

Qué diferencia con otros sitios del país, en los que sus primeros mandatarios han sido cuestionados por pertenecer a bandas criminales (o, al menos, darles su apoyo), participar en actos de corrupción y tener entre sus antecedentes al menos unas largas “vacaciones”... en un centro de reclusión.

Remirando la fotografía, encuentro que refleja un gran propósito común y, sobre todo, una respetuosa unión. Algo diferente pasaría con la de los tres alcaldes, porque el de la capital de Risaralda con ese cuento de “Pereira, capital del Eje” comenzó dando codazos y metiendo zancadillas. Veremos si ese lema se mantiene, porque de prosperar la demanda que tiene sobre su cabeza como una espada de Damocles... otro “gallo” cantará.

Y la pregunta obvia que nos hacemos es: ¿cómo es posible que nadie de nuestro Norte, ni un alcalde, ni un concejal, ni siquiera uno de esos aspirantes a ser elegidos en marzo próximo y que ya están comenzando a salir de sus guaridas, haya asistido -al menos como observador- a esta cumbre, en la que se están planteando soluciones a problemas que también son nuestros? Es que ni siquiera desde aquí han dicho nada, pero nada. Y pretenden señalarnos el futuro.

El apartamento en donde resido queda a escasos 130 metros de la margen izquierda del río “De la Vieja” y desde su balcón alcanzo a observar los terrenos ubicados en su orilla derecha y que son ya, no solo otro municipio (Pereira), sino otro departamento (Risaralda), en donde comienza lo que hace rato se llama Eje Cafetero. Esa vecindad hace que tengamos problemas comunes: la misma contaminación del río, la afluencia diaria y en doble vía de sus habitantes, la inseguridad producida por delincuentes que se trasladan de una ciudad a otra, el turismo... en fin.

Todas estas circunstancias -cercanía, problemas conjuntos, identidad cultural- deberían unirnos a los 18 municipios norteños a esa Región del Eje Cafetero. Pero, por obra y gracia de una camisa de fuerza contemplada en nuestra Constitución Nacional... no podemos participar (al menos por ahora) como sujetos de pleno derecho en esa integración, que volverá a unir lo que antaño se llamó el Gran Caldas. Y es que nuestra Carta Magna ordena que las Regiones se constituirán por dos o más departamentos, se supone que completos. Habría que aprobar una reforma a este artículo que, después de una coma, diga “o parte de ellos”.

A lo que sí le hago reparos es al logotipo que crearon para la R.A.P. del Eje Cafetero. Tres flechas dirigidas hacia el centro me parecen excluyentes, casi egoístas. Porque si al menos diez municipios del norte del Tolima -que no se entienden con Ibagué- hace apenas unos pocos años manifestaron su intención de anexarse a Caldas. Si Risaralda tiene prácticamente colonizado al sur del Chocó, que queda muy lejos de Quibdó y no hay vías decentes. Y si varios de nuestros municipios norteños están ubicados en lo que se llama “La Hoya del Quindío” y la gran mayoría de los habitantes de los dieciocho no aceptamos una capital tan distante y tan distinta como Cali... ¿no es “más mejor” colocar esas tres flechas señalando a esas partes? Es decir, partiendo desde un centro común, hacia las periferias. Me parece que se entendería como el propósito de darle mayor envergadura y proyección a esa Región y que comprenda lo que ya engloba el proyecto de Eco-Región del Centro Occidente Colombiano, que lidera el filósofo Oscar Arango Gaviria. Es lo más lógico... y lo más ambicioso.

Y de contera, se le daría a mi ciudad el tratamiento que merece y a la que en varios escritos he bautizado como “La Mamá del Centro-Occidente Colombiano”. Porque así es: todos los municipios que integran esta parte de Colombia, con la sola excepción de Toro, fueron fundados y están situados en terrenos que eran jurisdicción de Cartago.

Lo dicho: también haremos parte de la Región del Eje Cafetero. Ese es el mandato de la geografía, de la historia y de las relaciones culturales y socio-económicas. Y creo que más pronto que tarde, porque con las elecciones del año próximo vamos a entrar en una nueva Colombia, que incluirá la recomposición de su mapa administrativo, que ya está anacrónico. Es que no puede seguir pareciéndose a una señora sesentona y jamona, que luce un ridículo vestidito de primera comunión... de diez tallas menos.

Coletilla: Hace 25 años, cuando se conoció la noticia de la creación del canal de televisión Tele-Café, el diario “La Patria” publicó en su primera página una petición nuestra, en el sentido de que su señal alcanzara hasta  este Norte. Y así es. Pero hoy... ni una sola noticia de Cartago y su entorno, ni siquiera de los municipios nuestros que hacen parte del “Paisaje Cultural Cafetero”. Me parece que es una de las consecuencias de asimilar el Eje Cafetero a un triángulo, cuando debería ser -como lo expresé- un pentágono, si le añadimos (una vez constituidos en Provincias y hecha la modificación al artículo mencionado de la Constitución Nacional) el norte del Tolima y los 18 municipios norteños nuestros. Y hasta un exágono, con el sur del Chocó. 

Gustavo García Vélez 

Nota aclaratoria: las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

Anuncio
Anuncio