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El nuevo Congreso derrota al santismo y triunfos de derecha e izquierda

Publicado: Martes, 13 de marzo de 2018  |  6:54 am

Pero, paradójicamente, el apoyo que decidan dar los santistas de La U, así como el Partido Conservador, definirán votaciones claves en las presidenciales. En las consultas, el Caribe con Petro y Antioquia con Duque.

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CiudadRegion.com | Cartago | 13 MAR 2018 - 6:54 am

A simple vista podría pensarse que el gran derrotado en la recomposición del Congreso fue el santismo: el Centro Democrático, su opositor natural, es la fuerza mayoritaria en Senado y la segunda en Cámara, de la mano del mayor elector del país: el expresidente Álvaro Uribe; y Cambio Radical, que se alejó de la Unidad Nacional en los últimos meses, se alza en Senado con siete curules más y en la Cámara duplicó su participación, legitimando su poderosa presencia regional y llenando de posibilidades el camino de su candidato presidencial Germán Vargas Lleras.

Así mismo, los otros ganadores, aunque con menos representación, vienen desde la otra acera: los Verdes, de centroizquierda, sin maquinarias y captando el voto de opinión y el que castiga las prácticas corruptas y politiqueras -con la presencia significativa de Antanas Mockus y Angélica Lozano-, dobla, de cinco a 10, sus curules en la cámara alta. También gana el Polo, que se creía iba a estar en problemas con la llegada de los también izquierdistas Decentes. Pero la colectividad amarilla logra mantenerse en el Senado con sus grandes electores opositores, Jorge Robledo e Iván Cepeda, que son piedras en el zapato permanentes para la oficialidad y el uribismo con sus temibles debates e investigaciones.

Un capítulo aparte merecen igualmente los Decentes, sin antecedentes políticos, gran financiación o maquinaria, apoyados por el candidato de Colombia Humana, Gustavo Petro, y quienes de manera casi sorpresiva pasan el umbral y se abren un camino en el Capitolio con la diciente llegada de líderes como Aída Avella, víctima de los atentados que segaron la vida de 3 mil militantes de la Unión Patriótica hace 30 años, y de María José Pizarro, hija del inmolado líder de izquierda cartagenero, Carlos Pizarro. Una muestra, sin duda, del mayor logro del santismo que el voto popular pareciera no reconocer directamente: el proceso de paz con las Farc. Y, por supuesto, trofeo del petrismo también.

No obstante, paradójicamente, los santistas del Partido de la U -que pierden siete curules pero mantienen a sus senadores emblemáticos y escuderos de Santos, como Roy Barreras, José David Name y Armando Benedetti- y los Conservadores -que bajan de 18 a 15 pero producen un golpe de opinión con la juiciosa legislatura de David Barguil y conservan en su nómina al experimentado presidente legislativo actual, Efraín Cepeda-. Ambas colectividades, La Y y azules, sin candidatos presidenciales a viva voz, tienen en sus manos ansiados apoyos para las candidaturas de Vargas Lleras, el uribista Iván Duque, el liberal Humberto de la Calle, el verde Sergio Fajardo y Petro. E, incluso, en medio de las estrategias de alianzas y uniones, también entrarán en el juego los candidatos que las encuestas han dejado atrás: la exliberal Viviane Morales, la izquierdista Piedad Córdoba y el exsantista Juan Carlos Pinzón.

Otra pata de la mesa del santismo son los liberales, uno de los partidos más tradicionales del país y de los que más se la jugaron por la paz -a veces más que la misma U-, sin embargo, golpeado en las legislativas por la pérdida de tres curules en Senado y de cuatro en Cámara, a pesar de que lideran la representatividad de la corporación de circunscripción departamental, afianzando su poderío también regional y la tradición del voto liberal en determinadas zonas del país. Los rojos, así, conservan en el Congreso a Luis Fernando Velasco y a Mauricio Gómez, a pesar de las salidas de Juan Manuel Galán y Horacio Serpa.

Lo que se viene ahora es el impredecible juego de las alianzas de cara a las presidenciales, por supuesto, con el concurso fundamental de las bancadas recién votadas en el Parlamento: Duque, De la Calle, Fajardo, Vargas Lleras, Petro, Piedad, Pinzón y Viviane. ¿Con quiénes unos y con quiénes otros?

Está clara, por el momento, la superioridad de la derecha frente a la izquierda de acuerdo con las consultas interpartidistas, que dejan 6 millones de votos para Duque (sumando los de Marta Lucía Ramírez -que sin embargo puede que se haya llevado votación antiuribista- y los de Alejandro Ordóñez-. Duque ganó ampliamente en Antioquia, en los santanderes, Eje Cafetero y Valle del Cauca, además, con votaciones importantes en Bolívar y Atlántico.

Entre tanto, Petro ganó en las zonas con mayor pobreza del país: el Caribe (con votaciones fuertes en Córdoba y Atlántico), el Pacífico, Chocó, Nariño -donde los últimos gobernadores han sido de izquierda- y se llevó el voto de opinión en Bogotá. No obstante, los votos de la izquierda fueron un poco más de 3,5 millones. Es decir, la mitad de los de la otra ala.

De la lectura que de esto hagan los partidos y de las concesiones que hagan en uno u otro asunto los candidatos presidenciales, teniendo en cuenta además que los votos del centro aún no se han contado del todo en las presidenciales, dependerá el futuro político del país: si se fortalecen con uniones los partidos de centro, si algunos de estos giran a la izquierda para tratar de disputar el poder, o si definitivamente afianzan la holgada derecha que, por ahora, va ganando.

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