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Pobreza

Pobreza es sinónimo de subdesarrollo, hambre, exclusión social y política, privación y negación de oportunidades y servicios. En realidad tiene muchas características. Y en nuestro medio contribuyen grandemente la corrupción y politiquería.

Medirla es bastante complicado pues esta siempre es relativa en los diferentes contextos, zonas y tiempos.

En Colombia mayormente se utilizan 2 indicadores para su medición: a) pobreza monetaria y b) pobreza multidimensional. El primero fija una línea de ingresos por debajo de los cuales las personas u hogares no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas. El segundo mide las carencias de los individuos y hogares en salud, educación, vivienda, nivel vida, etc., para su clasificación dependiendo de la magnitud de sus carencias.

En cuanto a la línea de ingresos referente a la pobreza monetaria, el Dane estableció que quien reciba menos de $ 327.674 pesos (indicador global nacional), es pobre. Así un hogar de cuatro personas es considerado pobre si tiene ingresos mensuales iguales o inferiores a $1.310. 456 mensuales (4 x $327.674).  El Dane considera que con esta suma mínima este hogar de 4 personas puede suplir sus necesidades básicas. ¿Será verdad?

También existe la denominada pobreza extrema característica de los indigentes reales o quienes sobreviven con el equivalente a 1 dólar o menos al día. En las nuevas circunstancias según la Cepal (Comisión Económica para América Latina), esta pobreza extrema subiría en el 2020 al 14.3%, que en el 2019 registró 10.9% en Colombia.

Con la pandemia el país entró en recesión desde el mes de marzo de 2020, retrocediendo  en más de una década en varias áreas y en la lucha contra la pobreza. Volvimos a niveles similares al 2009. Incluso investigadores de Fedesarrollo (Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo) considera que la pobreza en general se acercará al 49%, ¡casi la mitad del país!

Lo que indica que vamos a tener unos 10 millones más de pobres: 6 millones producto de la pandemia y 4 millones incorporados al subir el Dane la línea de pobreza monetaria personal desde $ 267.003 a $ 327.674.

En los meses más críticos de la pandemia el desempleo estuvo por encima del 20% y  ha venido bajando lentamente al liberarse parcialmente el confinamiento y las duras restricciones, pero recuperar e incrementar el empleo exigirá un gran esfuerzo y sacrificio, lo que pone especialmente a los mandatarios y dirigentes nacionales, regionales y locales en un gran reto pocas veces visto, por su influencia en la  pobreza y el bienestar de los hogares.

En tiempos de crisis quienes más sufren son los pobres y la misma naturaleza y la vida permanentemente atenta contra ellos. La catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad española de Valencia, Adela Cortina, acuñó el neologismo aporofobia para referirse al miedo y rechazo a los pobres. En su libro recalca el desafío para la sociedad democrática, donde se estigmatiza al migrante o desposeído por su condición de pobreza, socavando la dignidad humana, no así para quienes tienen recursos y capacidad de dar.

Definitivamente el excampeón Antonio Cervantes Kit Pambelé, en su profunda filosofía, tiene toda la razón  cuando dice: ¨Es mejor ser rico que pobre¨. Pero en un país como el nuestro con tan marcadas desigualdades, inequidades y falta de oportunidades es bastante difícil salir de tal condición. Quien nace pobre muy probablemente morirá igual pues no ha sido muy común hacer realidad en nuestra tierra el sueño Americano.

Esfuerzos y  luchas por la superación se fueron al traste para muchos con la actual situación, lo que hace necesario para todos los gobernantes en sus diferentes niveles enfocar sus estrategias y recursos en vencer la peor de las pandemias: La Pobreza.

Nota aclaratoria
Las opiniones de los columnistas son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

Luis Alberto Duque Molano

Ingeniero Industrial UTP, Especialista en Gestión Industrial Universidad del Norte y UPV de España, Magister en Administracion Económica y Financiera UTP y estudios de Doctorado en la UPV de España. Exfuncionario de Acerías Paz del Río, docente y exdirector de Postgrados de Ing. Industrial UTP y exgerente de la IPS Fondo de Asistencia Social de la UTP, FASUT. email: [email protected]

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